Y el objetivo de la vida, ¿cuál es? Nadie lo sabe, pero todos tratan de encontrar la respuesta al enigma, hallar la piedra filosofal. Craso error. Yo hace tiempo que dejé de preguntarme esto. En realidad, me da igual. Sea cual sea nuestro origen, o nuestro destino tras la vida, lo que debe preocuparnos es el presente. Y cuando digo presente, no me refiero solo al "ahora", si no a toda nuestra vida. ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? No importa. Lo que importa es hacer camino al andar. Pero cuando estemos a punto de llegar a nuestro destino, en la última parada del viaje, justo antes de ir hacia la luz, miraremos hacia atrás, y nos arrepentiremos de las huellas que hemos borrado, y rabiaremos de pesar por aquellas huellas que ni siquiera nos atrevimos a marcar.
Dejémonos de metafísica, y centrémonos en el mundo en que nos ha tocado vivir, y vamos a aprovecharlo. Porque de lo único que podemos estar seguros es que nadie, salvo el destino (si alguien cree en él)sabe cuál es el verdadero objetivo de la vida. Mientras que la gente se rompe la cabeza tratando de averiguar esto, yo me limito a pensar que el objetivo es vivir. Suena a tópico, ¿verdad? Pero ¿cuál es si no? Somos materia, somos barro, somos ceniza, y algún día, a eso volveremos. Piensen en los animales, de los cuales hemos evolucionado. ¿Cuál es el objetivo de sus vidas? Reproducirse, comer, subsistir. Nada importante. Entonces, ¿por qué tenemos que pensar que nosotros tenemos una misión más allá de eso? Tenemos la capacidad de razonar. Y esta razón nos ciega, nos mata los instintos, y nos hace olvidar los valores de la vida.
Es curioso, y paradójico. ¿Nos estamos deshumanizando, o humanizando?
Los humanos, al igual que muchos animales, tienen valores y sentimientos. Pero el ser humano esta dejando de lado estos valores.
No voy a indagar más en esta reflexión, piensen ustedes en esta dicotomía, en ese dilema.
Retomando el tema, vida solo hay una, por lo que tenemos dos opciones: disfrutar de ella o, por el contrario, echarla a perder.
Para disfrutar de la vida, lo único que necesitaremos son ganas. ¿De qué? Pues de ser feliz. Ganas de aprovechar cada instante. Ganas de inventar, de no rendirse jamás, porque habrá un momento en que tendremos que rendirnos, pero ese momento, es el más absoluto final. Es la muerte. Nuestra muerte. La gente va y viene, nacen y mueren, y la única pérdida que debe acabar con la ilusión de nuestra vida, es nuestra muerte. Y este fallecimiento tiene que llegar con el fin del funcionamiento del cuerpo. Me explico, hay gente que muere antes que su cuerpo. Que creen que no pueden ser felices, que pierden la ilusión. Me parece triste. ¿Por qué? Porque, a pesar de las penurias, tiene lo más importante, que es vida, y mientras hay vida hay esperanza, mientras hay esperanza, hay ilusión, y mientras hay ilusión, existe la posibilidad de felicidad. Rendirse es el peor error, porque algún día, los años nos obligarán a rendirnos, y entonces no querremos.
¿Qué es la esperanza? ¿La fe? Creer en algo sin tener constancia de que pase. No me voy a meter en temas religiosos. Pero todos tenemos fe en algo. Pues tened fe el que las cosas salen bien. Sed positivos. Estamos de acuerdo en que algo te puede derrumbar los pilares de tu vida, pero tenemos que saber apartarnos para que no nos caiga encima. y si se nos cae, como el Ave Fénix, podemos resurgir y empezar de cero, porque estamos vivos, y solo por eso, ya tenemos la oportunidad.
Cuando nos sucede algo así, que la vida se nos desmorona por cualquier motivo, pensad en que tenéis dos pociones. No superarlo, y pasar el resto de la vida amargado, o tomar nota, pasar página, archivar el libro en la caja de los recuerdos y tirar para delante. Por todo lo que he dicho antes, para mí, esta es la única opción posible. Si la vida te da palos, hazte una cabaña.
Por otra parte, pienso que estamos en un mundo frío. En un planeta cada vez más cálido por el calentamiento global, sí, pero con individuos más fríos. Porque mucha gente ha dejado de ser persona, para convertirse en individuo.
Seres individuales, que no necesitan de otros seres.
Gente que no es capaz de lanzar a un amigo un simple gracias, que no son capaces de ver la cantidad de personas "humanas" que tiene alrededor. Nos encerremos en nuestro interior preocupándonos por nuestros errores, nuestros fracasos, cuando lo más gratificante es compartir estos errores y fracasos con otras personas, y que esas personas lo compartan con nosotros. Es imprescindible vivir en comunidad, y sobre todo en una comunidad de familia y amigos. Pero amigos de verdad. Con los que de verdad poder expresarte, amigos a los que escuchar, y a los que aconsejar. Esos mismos amigos que te escucharán y te aconsejarán. Amigos que se conviertan en una familia muy "ehpecial". Hay que aprender a darse cuenta que lo que de verdad importa en la vida, son las personas. Siempre nos acompañarán en la vida, en nuestro camino. Quizá no las mismas, pero créanme, si encuentran personas a las que aprecian, y quieren mucho aunque no seáis capaz de reconocer, no os desprendáis nunca de ellas. Si algún día creéis que queréis a una persona más que a vosotros mismos, no huyáis. Estad orgullosos y demostrádselo, y si esa persona huye, tened la conciencia tranquila y a superarlo. Lo disteis todo. Esa persona se ha ido, pero ha dejado el hueco para otra.
Sed positivos. Sed felices.
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